Oaxaca desmantela red de extorsión que operaba desde anexos y generaba 20 millones al mes
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) documentó una presunta red delictiva que utilizaba nueve centros de rehabilitación para operar actividades de extorsión, cobro de piso y préstamos bajo el esquema conocido como “gota a gota”.
De acuerdo con los resultados presentados el 15 de octubre por el fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla, la organización habría operado con respaldo de la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO), utilizando los establecimientos como puntos de operación y reclutamiento.
Las intervenciones se realizaron en distintas etapas: el primer cateo ocurrió el 2 de septiembre en el centro Casa de Media Luz–Vikingos Despertar Oaxaca, donde fue detenido un operador conocido como “Padrino Paye”. Los otros ocho inmuebles fueron intervenidos el 8 de octubre.
Según las investigaciones, los centros recibían a personas con problemas de adicción bajo la promesa de rehabilitación. Sin embargo, los responsables presuntamente aprovechaban la dependencia y las deudas generadas durante su estancia para incorporarlas a las actividades de la organización.
Algunos internos habrían sido asignados como cobradores de préstamos, encargados de exigir cuotas a comerciantes y transportistas, o como “halcones”, cuya función consistía en vigilar zonas, detectar la presencia policial y monitorear movimientos de posibles víctimas y grupos rivales.
La Fiscalía describió una estructura jerárquica que presuntamente incluía a dirigentes, responsables de los anexos, coordinadores y operadores en campo. Además, identificó un grupo de WhatsApp llamado “DELEGADOS 2026”, con 94 integrantes, utilizado para coordinar a los llamados padrinos de los centros.

La red habría utilizado préstamos informales con intereses elevados como mecanismo para obtener ganancias y someter a los deudores. Los cobros se acompañaban de presiones y amenazas cuando las personas no podían cubrir los pagos.
De acuerdo con la información difundida por la Fiscalía, los préstamos se colocaban entre pequeños comerciantes mediante intermediarios, mientras que los responsables de los anexos también habrían financiado operaciones de mayor escala, con cantidades de entre 20 mil y 50 mil pesos.
Entre los sectores afectados se encontrarían comerciantes establecidos, vendedores ambulantes, locatarios y transportistas, incluidos taxistas que trabajaban en la Central de Abasto. La investigación también relaciona las actividades de intimidación con casos de violencia que, en algunos casos, habrían derivado en homicidios.
El fiscal estatal estimó que la estructura generaba alrededor de 20 millones de pesos mensuales mediante préstamos, extorsiones y cobro de piso.
Las indagatorias también apuntan a que parte de los recursos obtenidos regresaba a los centros para financiar nuevos préstamos. La Fiscalía señaló que el mecanismo habría servido para hacer circular y blanquear dinero procedente de otras actividades ilícitas.
Durante dos cateos realizados en inmuebles de San Martín Mexicapam, los agentes localizaron además estupefacientes, por lo que las autoridades investigan el posible uso de algunos de esos espacios para el resguardo y la venta de drogas.
Los nueve establecimientos identificados se encontraban en distintas zonas de Oaxaca de Juárez y los Valles Centrales. La Fiscalía reportó presencia de la red en colonias como el Centro Histórico, la Central de Abasto, Pueblo Nuevo, Viguera, Santa Rosa Panzacola, San Martín Mexicapam, San Juan Chapultepec y Cinco Señores.
Las indagatorias también abarcan municipios como Santa Cruz Xoxocotlán, San Pablo Etla, Villa de Etla, Tlalixtac de Cabrera, San Antonio de la Cal, Cuilápam de Guerrero, San Pedro Ixtlahuaca y Villa de Mitla.
La Fiscalía presentó estos hallazgos como parte de las investigaciones contra la estructura vinculada a ASAEO. Las responsabilidades penales de las personas señaladas deberán determinarse conforme avance el proceso ante las autoridades competentes.
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